Anhelamos levantar una nueva generación de bendecidores y segadores que alcancen y ganen las ciudades del mundo, cumpliendo la Gran Comisión.
Nueva York es el máximo exponente de una ciudad de clase mundial y un centro de influencia internacional. Cornerstone dedica su ministerio a levantar segadores para las ciudades del mundo que lleguen a ser bendecidores de naciones.
